Perder peso es uno de los objetivos más comunes de nuestros usuarios a la hora de iniciar un plan de entrenamiento personalizado. En el camino se encuentran con muchas objeciones propias como la voluntad para iniciar, la motivación, prejuicios. y hábitos muy arraigados.

Esto último tiene tanto poder en el proceso que puede bloquearnos, como es el caso de la alimentación que representa un factor muy importante en la consecución de resultados físicos. Comemos en su mayoría, mal, de prisa y sin detenernos a pensar en el efecto de dichas ingestas en nuestro cuerpo.  La tarea inicia con reprogramar la forma en que tu cerebro procesa tus hábitos de alimentación.

Mujer meditando. Crédito: istockphoto.com
  1. Cuando estés comiendo, toda tu atención debe estar en lo que comes
  2. Concéntrate solo en la comida y elimina cualquier distracción como la televisión o el celular.
  3. Mastica al menos 20 veces antes de tragarte la comida y saborea cada bocado.
  4. Cuando tragues la comida, imagina cómo nutre todo tu cuerpo y te hace sentir cada vez mejor.

Si adoptas esta práctica diariamente, verás una mejora sorprendente en ti mismo dentro de unas pocas semanas. Una vez que hayas comido suficiente, tu cerebro te lo dirá. 

¿Cómo motivarme con PNL?

Pon en tu cabeza la imagen de la persona en la que te quieres convertir por dentro y por fuera. Has que tu mente imagine cada detalle de ese tu del corto o mediano plazo, cómo te quedaría la ropa, como modificarias tu rutina, que podrías hacer nuevo con una renovada estética. 

Si haces este ejercicio a diario, por ejemplo cada mañana, notaras el cambio. 

Palabras con poder

Hombre estirando en el puente. Crédito istockphoto.com

Lo que muchas de estas personas no se dan cuenta es que al decirse este tipo de cosas lo único que hacen es perpetuar su sobrepeso y estado emocional negativo. El subconsciente no distingue entre las cosas que piensas y dices en serio y las que no. Todas estas frases son afirmaciones que hacen que nuestra mente las registre y se queden en nuestro subconsciente como “programaciones” que determinan nuestra vida.

Por lo tanto, lo único que debemos hacer es “re-programar” nuestra mente con lo que realmente queremos para nosotros. De esta forma, en lugar de decirnos todas las frases anteriormente citadas, podemos empezar a decirnos (así aún no sea una realidad) cosas como : 

Hoy lograré todo lo que tengo planeado

Voy a ser capaz de enfrentarlo todo

Que bien me veo

Me siento súper saludable

Gracias porque estoy en mi peso ideal

Bajar de peso es fácil con disciplina y perseverancia

Que bien me siento al hacer ejercicio

Amo lo delgado y ligero que me veo

Esperamos que pongas en práctica estos consejos